Editorial. La hora es de unidad y resistencia civil

julio 13, 2020

Concordando con lo errático de las medidas del gobierno para entregar a los trabajadores que perdieron su puesto laboral, a los independientes e informales de una renta básica durante la pandemia, la coalición de gobierno en el Senado saboteó el proyecto de Renta Básica de Emergencia que 54 senadores habían presentado, para que 9 millones de familias recibieran un salario mínimo ($877.802) durante tres meses prorrogables mientras dure la emergencia sanitaria.

Por Francisco Sánchez
Presidente nacional de Aceb

En su afán por reactivar la economía el gobierno de Duque conduce al país a una mayor exposición al contagio con su consecuente afectación de la salud y la vida de la población.  Al permitir que casi 25 millones de personas circulen por la geografía nacional, producto de la amplísima gama de sectores autorizados para salir, mientras que el número de pruebas diarias, la adecuación de camas UCI y la protección de bioseguridad al personal sanitario siguen su cansino andar, hace que las cifras de contagio y muerte sigan su escalada alarmante y el esperado pico de la pandemia, anunciado por el ministro de salud para el mes de mayo, luego para junio, después para inicios de julio (1), rectificado después por la directora del INS que lo estima para septiembre (2), finalmente al 5 de julio las inexorables cifras, explicadas por el epidemiólogo Jaime Ordoñez a Noticas Caracol (3), lo hacen presagiar para el mes de octubre.

La no preparación de las condiciones médico hospitalarias del país para atender los crecientes guarismos de propagación del virus o casos de emergencia, se reflejan en dos situaciones acaecidas el 6 de julio. Una que la alcaldía de Bogotá anunció en la fecha que la ocupación de las UCI llegó al 83,8%, porcentaje que excede el límite de capacidad de respuesta ante un crecimiento del contagio, que de no corregirse obligará a la declaración de una alerta roja y a un confinamiento estricto de la ciudad. La otra, una tragedia ocurrida en la localidad de Tasajera corregimiento de Puebloviejo en el Magdalena, la explosión de un camión cisterna que hasta el momento ha producido la muerte de 21 personas y 61 lesionados producto de las graves quemaduras. Más allá del lamentable drama humano, explicado por la inmensa pobreza y abandono de Tasajera, lo cierto es que los heridos más comprometidos debieron ser repartidos por varios hospitales de la región e incluso remitidos, en vuelo especial, a Bogotá, por la carencia de cuidados intensivos y especializados en hospitales de Fundación y Santa Marta.

La incoherencia del gobierno para enfrentar la epidemia, consiste en no entender que la medida central para contener la enfermedad y evitar mayores muertes, que es el aislamiento social, debió ser acompañada, por un lado, de decisiones de fondo para poner a punto la red hospitalaria nacional, que como se está viendo no ocurre, y por otro garantizar el ingreso monetario a millones de trabajadores y resguardar la existencia de las micros, pequeñas y medianas empresas, estas dos últimos actores constituyen la columna vertebral del aparato productivo nacional. De esta forma se hubiera preservado la salud de la población y la economía real del país.

Las cosas saltan a la vista. A la fecha, 12 de julio, Colombia tiene 150.445 casos de coronavirus, 5.307 fallecidos y 63.451 recuperados. Bogotá continúa siendo la ciudad del país con más números de contagios, 49.644 y las camas UCI llegaron al 85% de ocupación. lo que obligó a declarar, por segunda vez en la ciudad, la cuarentena estricta por grupo de localidades. Seguido de Atlántico con 33.700 y Valle del Cauca que registra 14.422. El número de pruebas diarias llegó (por fin y en un supremo esfuerzo) a 25.565 muy por debajo de las 48.000 recomendadas por la OMS (1.000 x millón de habitantes). Las UCI son totalmente deficitarias y en muchas regiones del país, como el Amazonas, inexistentes, máxime, si como analizan los epidemiólogos el pico del virus llegará en octubre. El 10 de julio con 5.335 casos, ocupamos el lugar 7 a nivel mundial en nuevos contagios en las últimas 24 horas y el puesto 2 en Sudamérica después de Brasil.  Todo esto obliga a Duque a extender, hasta el 1 de agosto y por enésima vez, su “aislamiento preventivo y obligatorio” exceptuando más actividades. Es decir, en la casa no quedan sino niños (menos la hija del fiscal), jóvenes y veteranos (menos Rudolf Hommes). Esta última “inteligencia” de Duque se toma para mantener su programa en cadena televisiva de una hora diaria, o sea más por demagogia que por eficacia.

La evidencia en lo económico no puede ser más desalentadora. Las cifras oficiales del Dane arrojaron un desempleo para mayo de 21.4%. Para analistas laborales como Jaime Tenjo Galarza, esta cifra puede estar en el 26,5% (4). El gobierno jamás tuvo la voluntad, desde el inicio del confinamiento, para solucionar el hecho evidente que los trabajadores formales e informales quedarían sin ingresos por cuenta del receso productivo. Se negó a actuar en consecuencia y decretar para ellos una renta básica de por lo menos un salario mínimo para garantizar su subsistencia durante el aislamiento social. Lo que hizo fue maquillar los subsidios a la pobreza extrema existentes y entregar mercados, que más sirvieron para actos de corrupción y propaganda de los entes de control y acusación, que para aliviar el padecimiento del pueblo.      

En su último boletín el mismo Dane informa que las personas que se definen como empleadores bajó en un 33%. Son decenas de miles de mipymes que quebraron y que nadie se atreve a cuantificar. Podríamos decir que para el Dane al 2019 existían 5.874.117 micronegocios, de ellos el 87.6 son trabajadores por cuenta propia, el resto 12,4% son empleadores. Si aplicáramos el porcentaje de ex empleadores a este último resultado tendríamos que desaparecieron 240.371 emprendimientos con más de un trabajador. La llamada “economía naranja” colapsa en medio de la pandemia por cuenta del presidente de la “economía naranja”. Como bien lo explica Héctor Vásquez, analista de la ENS en artículo que publicamos en esta edición de El Bancario, Duque, con su manada de decretos, favoreció a la banca privada y como lo han manifestado hasta el cansancio la Acopi y cientos de pequeños y medianos empresarios a este segmento nunca llegó ni crédito, ni subsidios, ni ayudas para la nómina o la prima, ni alivios para los arriendos. 

Concordando con lo errático de las medidas del gobierno para entregar a los trabajadores que perdieron su puesto laboral, a los independientes e informales de una renta básica durante la pandemia, la coalición de gobierno en el Senado saboteó el proyecto de Renta Básica de Emergencia que 54 senadores habían presentado, para que 9 millones de familias recibieran un salario mínimo ($877.802) durante tres meses prorrogables mientras dure la emergencia sanitaria. Por supuesto que tanto el valor como la permanencia en el tiempo distan mucho de la promocionada Renta Básica Universal, pero la verdad es que el proyecto de ley encabezado con mucha valentía y acierto por el senador Iván Marulanda (5), constituía una rectificación frente a las medidas económicas oficiales durante la pandemia y una cercanía a la solución de ingresos para casi 27 millones de colombianos durante el confinamiento.

Todo este actuar del gobierno de no haber invertido los ahorros de la nación o no haber implementado una política fiscal que proveyera recursos suficientes o de no haber recurrido a prestamos propios del Banco de la República, para financiar la resquebrajada salud, o auxiliar las mipymes o garantizar el ingreso de los trabajadores, tiene sentido en su verdadera naturaleza, un gobierno plutocrático que solo benéfica la bolsa de los banqueros, mientras descarga la crisis de la recesión económica sobre los trabajadores y la población.

Por eso no es extraño que cada vez más voces del establecimiento, internas y externas, se una al clamor de Andi, Fenalco, Asobancaria y SAC, para que el gobierno imponga su anunciada y proyectada reformas laboral y pensional cuyo fin último es la rebaja de los costos laborales, en otras palabras, reducir a niveles degradantes los ingresos salariales y no salariales de los trabajadores. Anif la agremiación de los pulpos financieros abogó de nuevo por su vieja tesis de reducir, para hacerlo más competitivo, el salario mínimo en Colombia, junto con otros emolumentos como los intereses de las cesantías o la indemnización por despido unilaterales (6). A su vez Jun Carlos Mora, presidente de Bancolombia, segundo banco del país, espetó el pasado 24 de junio, por una mayor flexibilización de las condiciones laborales y celebró la apertura que hizo el gobierno para la contratación generalizada por horas (7). Y para terminar la OCDE, la organización de países desarrollados para la implementación de (válgame dios) mejores políticas para una vida mejor, terció, a través del jefe para América Latina y el Caribe del Centro de Desarrollo de la Ocde, Sebastián Nieto, para reclamar una mayor reducción de los costos laborales no salariales en Colombia (8).

Los trabajadores bancarios no podemos ser ajenos con este panorama que trae, como consecuencia inmediata, la existencia de un país con mayor pobreza y más alta desigualdad, ACEB lo ha estado denunciando de manera reiterada, no solo durante la época de Covid, ha sido nuestra constante histórica. Hoy, con más fuerza, elevamos un llamado a todas las centrales obreras, a las organizaciones sociales y populares, a las fuerzas políticas alternativas, democráticas y progresistas, a intelectuales, artistas, etnias oprimidas, ecologistas, a las mujeres que luchan por su igualdad, a la juventud trabajadora y universitaria, a todos los que les duela Colombia a unirnos por una patria mejor, por paz justica, comida, tierra y derechos laborales. La hora es de unidad y de resistencia civil.

Bogotá, 13 de julio de 2020

Referencias

  1. (https://www.rcnradio.com/colombia/colombia-ha-logrado-aplazar-el-pico-epidemiologico-de-la-pandemia-minsalud)
  2. https://www.semana.com/nacion/articulo/coronavirus-colombia---el-pico-de-la-pandemia-llegaria-en-septiembre-ins/684360
  3. https://twitter.com/i/web/status/1279939374503931905
  4. https://razonpublica.com/mercado-laboral-paso-nos-espera/
  5. http://www.ivanmarulanda.com/abc-proyecto-de-ley-renta-basica-de-emergencia/
  6. https://www.dinero.com/economia/articulo/anif-sugiere-apurar-reformas-y-reactivacion-para-detener-impacto-de-coronavirus/286727
  7. https://360radio.com.co/bancolombia-propone-reforma-laboral/
  8. https://www.dinero.com/economia/articulo/como-combatir-el-desempleo-en-colombia/291315


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