Pandemia y oportunismo

abril 23, 2020



El Gobierno debe ejercer su potestad constitucional e intervenir la economía con el pleno propósito de proteger el capital más importante del país, que son los trabajadores, para que sigamos produciendo la riqueza y asegurar que todas las personas, en particular las de menores ingresos, tengan acceso efectivo a los bienes y servicios básicos para el desarrollo normal de una vida digna. El Estado es el mayor responsable del bienestar de todos los colombianos, pero el gobierno de Duque no cumple con esta obligación, porque continúa profundizando las desigualdades.
Por Ofelia Garzón Osorio
Directiva Nacional ACEB

El Gobierno, mostrándose como el mesías en aparente preocupación, ha hecho intervenciones diarias en los medios de comunicación, diciendo a viva voz: “nadie aguantará hambre” ¡Esto es un chiste de mal gusto! ¿Verdad señor Presidente?
Algunos datos permiten pensar que la situación será muy diferente. El Dane a febrero de 2020, reportaba una tasa de desempleo del 12,2% y la tasa de ocupación del 55,5%, a causa de la crisis se han perdido 217.000 puestos de trabajo, y la estimación de pérdida de puestos de trabajos está proyectada en 1.146.000 durante la crisis.
 En los años ochenta hubo un concurso que marcó hito en los medios impresos denominado ¿Y dónde está Javier? Porque invitaba: “No te quedes sin plan, encuentra ya a Javier”. Hoy, en medio de esta crisis, nos corresponde a los trabajadores preguntar y ¿Dónde está el Ministerio del Trabajo como entidad garante de los derechos de los trabajadores?, se enclaustró y dejo desamparada la clase obrera para que los dueños del capital vulneren sus derechos de rango constitucional, y cuando encontremos al Ministerio del Trabajo, y este ejerza sus funciones de inspección y vigilancia otorgadas por la Constitución y la Ley, no va a encontrar ni los avisos de muchas empresas que se están transformando en S.A.S y defraudarán los intereses de los trabajadores.
La desprotección de la clase obrera en el país es digna de todo reproche, habida cuenta de que los Decretos dictados en el Estado de Emergencia Económica, también en materia laboral, van en contra de los derechos e ingresos de los trabajadores. Evocando la pasión de Cristo, la pregunta es “Ministerio del Trabajo por cuáles  interés nos has abandonado”.
La circular 0033 emitida por el Ministerio del Trabajo con la cual se plantean medidas para supuestamente proteger el trabajo, tales como: licencias remuneradas, modificación de la jornada laboral y concertación de salario, modificación o suspensión de beneficios extralegales y concertación de beneficios convencionales, buscan en realidad que la Emergencia Económica, Social y Ecológica la asuman los trabajadores. Es evidente el despotismo en el trato a las trabajadoras y trabajadores de Colombia.
La actividad económica entre otras cosas se fundamenta en la producción y el consumo de bienes y servicios que surge del juego entre la oferta y la demanda, al reducirse el ingreso de la clase trabajadora y el pueblo y, por ende, su capacidad de compra, se verán directamente afectadas muchas empresas e industrias, lo cual incidirá negativamente en la tasa de crecimiento del país. Es responsabilidad del Estado garantizar el bienestar de la población, esta obligación es compartida con el sector privado, especialmente el conformado por los grandes grupos económicos y la poderosas empresas, quienes deben propender no solo por sus utilidades, tienen que tener en cuenta su responsabilidad social.
Al expedir la Circular 0033 el Ministerio el trabajo, aplicando las orientaciones del gobierno del Presidente Duque, aprovechó la oportunidad perfecta derivada de la situación originada por la pandemia del Covid-19 para abaratar el costo de la mano de obra en el país, le brinda una herramienta poderosa al empresariado para pactar la jornada laboral y la “concertación” de salarios, (no fue necesaria la reforma laboral señor Presidente, bienvenido “El trabajo por horas”), los trabajadores quedamos en el peor de los escenarios. Por obvias razones los trabajadores, con la necesidad de suplir sus carencias, se ven obligados a aceptar cualquier “oferta” que le genere ingresos y venderán su fuerza productiva a cualquier costo. Los trabajadores que hoy devengan un salario mínimo empezarán a ser remunerados con un menor valor y sumidos en la pobreza, señor Presidente, “felicitaciones, le quedo bien hecha la tarea ordenada por los gremios, y sus aliados políticos, para rebajar los costos laborales”.
Se continúan violando los derechos que emergen del contrato de trabajo los cuales son irrenunciables y por lo tanto no pueden sujetarse a la suerte económica y jurídica del empleador. (artículo 28 del Código Sustantivo del Trabajo). El trabajador puede participar de las utilidades o beneficios de su patrono, pero nunca asumir sus riesgos o pérdidas. Por lo tanto, los derechos de los trabajadores no pueden afectarse por la suerte del empleador, en tiempos de pandemia y en estado de excepción.
El gobierno debe ejercer su potestad constitucional e intervenir la economía con el pleno propósito de proteger el capital más importante del país, que son los trabajadores, para que sigamos produciendo la riqueza y asegurar que todas las personas, en particular las de menores ingresos, tengan acceso efectivo a los bienes y servicios básicos para el desarrollo normal de una vida digna. El Estado es el mayor responsable del bienestar de todos los colombianos, pero el gobierno de Duque no cumple con esta obligación, porque continúa profundizando las desigualdades.
Desde la Asociación Colombiana de Empleados Bancarios (ACEB), seguiremos con ahínco reclamando el compromiso del estado y los empleadores con el bienestar y el respeto a los derechos de los trabajadores y el pueblo de Colombia.

Share this

Related Posts

Previous
Next Post »